EspañolEditar

Etimología 1Editar

 muelle
Yeísta (AFI):  [ˈmwe.ʝe]
No yeísta (AFI):  [ˈmwe.ʎe]

Del latín mollis ("blando", "suave").[1]

AdjetivoEditar

Singular Plural
Masculino muelle muelles
Femenino muelle muelles
1
Delicado, suave, blando.[1]
2
Voluptuoso.[1]
  • Uso: desusado.

Sustantivo masculinoEditar

Singular Plural
muelle muelles
 
[3] muelle de un reloj (muelle real)
3
Pieza elástica, ordinariamente de metal, colocada de modo que pueda utilizarse la fuerza que hace para recobrar su posición natural cuando ha sido separada de ella.[1]
4
Adorno compuesto de varios relicarios o dijes, que las mujeres de distinción llevaban pendiente a un lado de la cintura.[1]
  • Uso: anticuado
5 En plural
Tenazas grandes que se usan en las casas de moneda para agarrar los rieles y tejos durante la fundición y echarlos en la copela.[1]

LocucionesEditar

Información adicionalEditar

  • Pares mínimos:
Cambiando un fonema: fuelle, muele, muere, mueve
Eliminando un fonema: melle, mulle

Véase tambiénEditar

TraduccionesEditar

Etimología 2Editar

 muelle
Pronunciación (AFI):  Si puedes, ¡incorpórala!
 
[1]
 
[2]

Del latín moles ("dique", "murallón")[2]

Sustantivo masculinoEditar

Singular Plural
muelle muelles
1 Náutica.
Obra de piedra, hierro o madera, construida en dirección conveniente en la orilla del mar o de un río navegable, y que sirve para facilitar el embarque y desembarque de cosas y personas e incluso, a veces, para abrigo de las embarcaciones.[2]
2 Transporte.
Andén alto, cubierto o descubierto, que en las estaciones de ferrocarriles sirve para la carga y descarga de mercancías.[2]

LocucionesEditar

Información adicionalEditar

TraduccionesEditar

Referencias y notasEditar

  1. 1,0 1,1 1,2 1,3 1,4 1,5 VV. AA. (1914). «muelle», en Real Academia Española: Diccionario de la lengua castellana, decimocuarta edición, Madrid: Sucesores de Hernando, pág. 698.
  2. 2,0 2,1 2,2 VV. AA. (1914). «muelle», en Real Academia Española: Diccionario de la lengua castellana, decimocuarta edición, Madrid: Sucesores de Hernando, pág. 699.